En Japón, los insectos comestibles se venden en máquinas expendedoras para ayudar al medio ambiente

Se instalaron máquinas expendedoras de insectos comestibles en un campamento en Nagano Prefecture, en el centro de Japón.

Los insectos han estado llamando la atención como una fuente alternativa de proteínas para resolver la escasez mundial de alimentos.

Entonces, la joven empresaria Osawa Asami instaló una máquina expendedora que ofrece una amplia gama de refrigerios a base de insectos en la ciudad de Takamori, Nagano Prefecture en el centro de Japón.

“Espero que la gente se sienta dispuesta a probarlos y se los lleven a casa como recuerdo”, dijo.

El menú consta de 18 tipos de insectos fritos, incluidos grillos y saltamontes. Algunos están espolvoreados con sal y otros tienen sabor a chocolate. Los precios oscilan entre 1.000 y 2.600 yenes, o entre 6€ y 19€.

El mes pasado, Osawa instaló otra máquina expendedora de insectos comestibles en el pueblo de Achi. Dice que fue tan popular que algunos de los insectos incluso se agotaron.

Nagano Prefecture tiene una cultura de comer insectos, explica la empresaria, por lo que espera que los insectos comestibles ganen popularidad a través de las máquinas expendedoras.

Los insectos definitivamente estarán en el menú en el futuro

A medida que la creciente población de la Tierra ejerce más presión sobre la producción mundial de alimentos, los insectos se ven cada vez más como una fuente de alimento viable.

Los insectos comestibles son ricos en proteínas, pero se pueden criar de manera mucho más sostenible que la carne de res o cerdo. En todo el mundo, 2 mil millones de personas en 130 países comen insectos regularmente.

Los expertos en alimentos de las Naciones Unidas han estado promoviendo a los insectos como una buena fuente de nutrición durante años. Dicen que su consumo podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del ganado.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (ONU FAO) predice que para 2050, la producción de alimentos tendrá que crecer en un 70 por ciento para satisfacer las crecientes demandas de las crecientes poblaciones mundiales y el aumento de la riqueza.

Ahora, el mercado mundial de insectos comestibles está a punto de experimentar un auge, según el banco de inversión Barclays. Citando datos de Meticulous Research, pronostica que la industria crecerá a 6.700 millones de euros para 2030 desde menos de 850 millones de euros en 2019.