Finge su secuestro para obtener un rescate de 50,000€ de su propia madre

Una mujer española fue arrestada recientemente en la isla de Tenerife después de conspirar con la familia de su novio para engañar a su madre haciéndole creer que había sido secuestrada y que pagó un rescate considerable.

A principios de esta semana, la Guardia Civil publicó un video inquietante que parece mostrar a una mujer con los ojos vendados y manchas de sangre en la cara, atada a una silla y con un cuchillo grande en la garganta. La joven llora y le dice a su madre que la han secuestrado y que debe pagar un rescate de 50.000€ a los secuestradores si quiere volver a verla con vida. Sin embargo, no todo es lo que parece…

El video de rescate descrito anteriormente es muy real, pero el secuestro en sí no lo es. Según la policía española, la “víctima” fingió su propio secuestro con la ayuda de la familia de su novio únicamente para engañar a su propia madre para que pagara el rescate de 50.000 euros.

En el clip difundido por la Guardia Civil, la presunta víctima afirma que no sabe quiénes son sus agresores ni por qué la eligieron a ella, pero le indica a su madre que pague el rescate dejando 50.000 euros en efectivo en un lugar específico. También le advierte a su madre que los secuestradores colocaron micrófonos en su casa y que cualquier intento de contactar a la policía significaría el final de su vida.

Según los informes, la madre de la víctima accedió a las demandas de los secuestradores; sacó los 50.000 euros del banco, pero también alertó en secreto a la policía sobre la situación de su hija. Fue entonces cuando las piezas del rompecabezas comenzaron a encajar.

La investigación policial se inició con un interrogatorio a la madre de la víctima, quien mencionó que ya había pagado un total de 45.000 euros en varias ocasiones, tras recibir en el correo amenazas escritas contra la vida de su hija. En su mente, estaba manteniendo a salvo a su hija dándoles a los misteriosos criminales lo que querían. Nunca se dio cuenta de que ella era en realidad la verdadera víctima.

Una vez que se enteraron de que la madre de la víctima había sido estafada recientemente, la policía comenzó a investigar a la víctima y su séquito, y rápidamente descubrió que la familia de su novio la había ayudado a arreglar todo. Una vez que la policía estableció que el secuestro pudo haber sido un montaje, solo necesitó 24 horas para resolver el caso.

Tras activar el protocolo de secuestro, agentes de la Guardia Civil se centraron en localizar a la familia del novio de la víctima y, por suerte, consiguieron encontrarlos a todos, incluida la mujer presuntamente secuestrada, en un oscuro salón de juegos. Todos fueron detenidos y finalmente confesaron haber fingido el secuestro.

Al registrar el domicilio de los sospechosos, la Guardia Civil encontró instrumentos utilizados para la simulación del secuestro, un cuchillo de grandes dimensiones, el pañuelo con el que estaba atada la joven y una botella de sangre artificial.

Lo crea o no, la gente finge sus secuestros todo el tiempo, por una variedad de razones. Hay personas que organizaron su secuestro para faltar al trabajo, romper con novios pobres e incluso escapar de sus propias bodas. Sin embargo, extorsionar a tu propia madre es bastante despreciable.